Verbo infinito
Las piezas del ayer
lucían desterradas,
desunidas en el piso.
El iris en su escape
apenas y se
contrajo conmigo.
Y mientras mis contradicciones
se anudaban en el vientre,
recordé mi voz en pasado
gritando tu nombre.
En ese fracaso
del sonido que se
oculta de la voz,
vi de frente o creí ver
la misma mirada de siempre,
la misma enfermedad de amarte.
oculta de la voz,
vi de frente o creí ver
la misma mirada de siempre,
la misma enfermedad de amarte.
Amarte
desde el principio del espiral
de mi alma,
amarte transparente
y centelleante como el polvo
de estrella mas divino.
desde el principio del espiral
de mi alma,
amarte transparente
y centelleante como el polvo
de estrella mas divino.
Y en ese amor yo venía
a saciar mi tacto
en tus líneas tenues,
a beber de las gotas
de almíbar de tu boca,
al sacrilegio de fundirme
en el aroma de tu cuello,
al sacrilegio de fundirme
en el aroma de tu cuello,
me inventaba
el camino de regreso
y sin saberlo
dejaba mi insoluble
dejaba mi insoluble
mortalidad envuelta
en la tela de tu sabana.
en la tela de tu sabana.
Desde la madrugada nacía
la figura frágil de por fin
/amarnos/
como dos verbos renaciendo
entre las letras de uno solo.
como dos verbos renaciendo
entre las letras de uno solo.
y mientras conmutábamos los tiempos
las miradas nos traicionaban
con el final,
llegamos al borde de ese infinito
llegamos al borde de ese infinito
“tu y yo amandonos” .